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Tom Pidcock desafía los límites: campeón mundial de XCO y ganador en carretera apenas una semana después

El británico volvió a cambiar la bicicleta de montaña por la de ruta y respondió con una victoria en solitario en el GP Industria & Artigianato de Larciano. Una nueva demostración de su extraordinaria capacidad para competir al más alto nivel en dos disciplinas.

Tom Pidcock parece no tener intención de elegir entre la montaña y la carretera.

Apenas siete días después de proclamarse campeón del mundo de XCO en Val di Sole, el británico volvió a subirse a una bicicleta de ruta y consiguió una nueva victoria, esta vez en el Gran Premio Industria & Artigianato de Larciano, en Italia.

Y no fue una victoria cualquiera.

Pidcock atacó en la parte decisiva de la carrera, en la última ascensión del día, y consiguió marcharse en solitario cuando todavía quedaban alrededor de 12 kilómetros para la meta. Desde allí, aprovechó sus condiciones como escalador y también su habilidad en los descensos para mantener a raya a sus perseguidores y llegar solo a Larciano.

El corredor del Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team completó los 196,4 kilómetros de recorrido y cruzó la meta con 12 segundos de ventaja sobre el italiano Christian Scaroni, mientras que el danés Anthon Charmig completó el podio.

Del arcoíris del XCO a una nueva victoria en carretera

Lo que hace especialmente llamativa la actuación de Pidcock es el corto período entre ambas victorias.

El domingo anterior, en Val di Sole, había protagonizado una espectacular remontada para conquistar su segundo título mundial élite de XCO. Una semana después, y sobre una bicicleta completamente diferente, volvió a levantar los brazos.

La transición entre ambas modalidades no parece haberle pasado factura.

En Larciano, Pidcock esperó hasta la parte final para lanzar su movimiento decisivo. La última subida a Mungherino fue el escenario elegido para romper definitivamente la carrera y dejar atrás a sus rivales.

El resultado fue su quinta victoria de la temporada en carretera, después de los triunfos conseguidos anteriormente en pruebas como la Vuelta a Andalucía, Milano-Torino, el Tour de los Alpes y la Andorra MoraBanc Classica.

Un ciclista capaz de cambiar de terreno sin perder velocidad

Pidcock se ha convertido en uno de los ejemplos más claros del ciclismo moderno y multidisciplinario.

El británico puede competir por victorias en el XCO, enfrentarse a las grandes vueltas y clásicas de carretera y volver posteriormente a la bicicleta de montaña para luchar por un campeonato mundial.

Su triunfo en Larciano demuestra, además, que el título mundial de XCO no fue simplemente un episodio aislado de buena forma.

Pidcock está llegando al tramo decisivo de la temporada con una confianza enorme.

Su próximo gran desafío estará nuevamente en carretera. El británico tiene por delante las clásicas canadienses de Québec y Montréal, antes de afrontar el Campeonato Mundial de Ruta que se disputará en Montréal a finales de septiembre.

Y allí podría encontrarse con una oportunidad especialmente interesante: el actual campeón mundial de ruta, Tadej Pogačar, no estará en la cita canadiense.

Con el arcoíris de XCO recién conseguido y una nueva victoria en carretera en el bolsillo, Pidcock llega a Canadá convertido en uno de los nombres que habrá que seguir con especial atención.

Dos bicicletas. Dos disciplinas. Una misma ambición: ganar.

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